
El adulto corre el peligro de tomarse muy en serio, de sentirse demasiado importante. Sin embargo, de la mano de Nicolás, Goscinny nos enseña a reírnos de nosotros mismos, a ver la vida desde la perspectiva ingenua y sencilla de un niño. Una perspectiva, por otra parte, mucho más real.
Viajes al fondo del precipicio
.jpg)

©2008 Asociación de Escritores de Asturias Aviso Legal