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Una entrevista ligera a Juanjo Barral, por J. Havel y J. Lasheras. 17/07/2012

Una entrevista ligera a Juanjo Barral
 
»Yo también soy un aprendiz de mí mismo.
 
Por José Havel y Javier Lasheras
 
 
  
 
¿Qué valora más en un viaje?
 
El descubrimiento constante. El camino es vida (Kerouac).
 
¿Qué es lo que más le gusta hacer a las 8 de la tarde?
 
Suelo preguntar a las 8 de la tarde que les apetece a ellas.
 
¿Cuál es el riesgo principal de viajar con usted?
 
No practico deportes de riesgo.
 
¿Qué valora más para elegir un acompañante?
 
Que tenga curiosidad y que la contagie.
 
¿Cuál es ese lugar al que siempre le gustaría volver y por qué?
 
Monument Valley. Un sitio fascinante, de increíble y árida belleza.
 
¿Cuál es su principal defecto?
 
Hace unos años Miguel Munárriz me regaló “El arte de la prudencia”, de Baltasar Gracián. Supongo que venía al caso.
 
¿Y su principal cualidad?
 
Quizá la aspiración a corregir los defectos. Yo también soy un aprendiz de mí mismo, como dice José Luis Sampedro.
 
¿Qué libros lee cuando viaja?
 
Un clásico pendiente, que hay muchos, y una obra de algún autor asturiano contemporáneo.
 
¿Y qué está leyendo ahora?
 
Menudo reparto, de Jonathan Coe (novela) y los últimos poemas de Braulio García Noriega.
 
¿Es usted de los que leen con lápiz y papel a mano?
 
Tengo siempre cerca una libreta en la que recojo frases que me habría gustado escribir a mí.
 
¿Cuál sería su mayor desdicha?
 
Perder el amor de Claudia y Mila.
 
¿Qué obra publicada le hubiese gustado firmar?
 
Altazor, de Huidobro; Manhattan Transfer, de Dos Passos, por poner dos (pasos).
 
¿Dónde le gustaría vivir?
 
Me tienta Nueva Zelanda.
 
¿Cuál es su bebida favorita?
 
La sidra con unos colegas. Mientras hay sidra hay esperanza.
 
Dígame un par de grandes novelas que se le atragantaron o nunca pudo terminar de leer.
 
Las termino prácticamente todas. Es difícil que una novela acabe conmigo, pero en los últimos años me ha ocurrido con dos grandes obras de dos escritores a los que admiro: Meridiano de sangre, de McCarthy, y La broma infinita, de Foster Wallace. La primera, tan violenta, me desasosegaba demasiado. La segunda, extremadamente densa y conceptual, me dejó exhausto a la altura de la página 694.
 
¿Cuál es su ciudad preferida?
 
 Amsterdam: hermosa, culta, tolerante y libertina. Es fácil enamorarse de ella.
 
¿Quiénes son sus escritores favoritos?
 
La lista aumenta todos los años. Entre los últimos en sumarse podría citar a Ian McEwan, Kirmen Uribe y Leonardo Padura.
 
¿Cuáles son sus palabras predilectas o su frase favorita?
 
Mis certezas desayunan dudas, del maestro Galeano.
 
¿Qué música suele escuchar?
 
Pop, rock, folk, soul, jazz… Hace unos años me hice con el magnífico 1001 discos que hay que escuchar antes de morir y estoy rellenando huecos mientras aplazo la cita.
 
¿Con qué personajes históricos y personajes ficticios le gustaría pasar una velada?
 
Con Nabokov y con Lolita, por separado. Ahora en serio: pongamos Espartaco y Lisbeth Salander.
 
¿Por cuánto sale, más o menos, una ración de 100 gramos de jamón ibérico puro de bellota, una copa de vino, un libro de poemas y una onza de chocolate?
 
¿En el Alimerka o en Harrods? 
 
Recomiende un par de obras de arte.
 
Cualquier cuadro de Malevich. Cualquier fotografía de Chema Madoz.
 
¿En la escritura de qué se halla usted ahora inmerso?
 
Me espera una nueva entrega del Cuaderno de Almería. Ya sabe, poemas del natural.
 
¿La crítica literaria la prefiere con agua, con hielo o a solas?
 
Sensata. La crítica con saña no entra.
 
¿Qué detesta, odia y le cabrea a un mismo tiempo? ¿Y por separado?
 
La irresponsabilidad, la grosería. Juntas ni te cuento.
 
Recomiéndenos un libro que aún no haya leído.
 
Me hablan muy bien de La doctrina del shock, de Naomi Klein.
 
Díganos un par de películas que todo el mundo debería ver.
 
El padrino, Billy Elliot.
 
¿A través de qué película llegó a leer un libro estupendo?
 
Los timadores de Stephen Frears me descubrió la magnífica novela de Jim Thomson.
 
¿Qué suceso de la historia admira más?
 
La Revolución Francesa. La conquista del voto femenino. La primavera árabe. El 15-M genuino y Occupy Wall Street.
 
¿Qué red social de internet prefiere?
 
No me gusta enredarme.
 
¿A quién le hubiese gustado entrevistar?
 
A Patricia Highsmith.
 
Y por último, ¿cómo se declara usted, culpable o inocente?
En el fondo soy una persona bastante «inocente», y supongo que de eso soy yo principalmente «culpable».
 
Juanjo Barral es periodista y escritor.
 
 
 
 
 

Presentación de poemario

Nieves Viesca

 

presentación

El nuevo libro de Raúl Castañón presentado por José Havel

 

Novedades de socios

Raúl Castañón

 

Novedades de socios

Nieves Viesca

 

Portada y contraportada

NOVEDADES DE SOCIOS

Lectura dramatizada

 

Nuevo libro de Pepe Monteserín

 

Novedades de socios

Libro de Marcelo Matas

 

Novedades de los socios

 Nuevo libro de Ángel García Prieto

“El Fado tiene no sé qué/ que prende la vida de la gente/ un nada que no se ve / un todo que la gente siente”, se canta en “Destino marcado”, con la letra de Fernando Farinha y la música del Fado Menor. El Fado apasiona, seduce, da más de lo que puedas esperar, te hace llorar o reír, explica el amor o el fracaso, el bien y su ausencia, encandila, arrebata, estremece.

El Fado es en último extremo inasequible y nuestro libro no puede pretender explicarlo, pero si acercar un tanto más al mundo propio de esta fascinante poesía musicada y cantada por portugueses. Porque también el Fado se revela cuando él quiere y se te da. Y este libro habla de modos, formas, maneras, caminos, historia, lugares, ambientes, personas y palabras del Fado, que pueden hacer posible el milagro de esta pasión.

En este libro intervenimos unos amantes de Portugal y enamoradas del Fado, para unirnos también a los lectores que tengan la suerte de conmoverse ya con el Fado o para los que en estas páginas se lo puedan encontrar.   

Nuevo poemario de David Fueyo

 

Oviedo, libro abierto

Novedades de socios

Yo estaba allí, de Mª Esther García López

 

Novedades de socios

Una mala racha, por Julio Rodríguez. Editorial Menoscuarto, 2016

 

Colección Diez

Primavera eterna. Varios autores.

Novedades de socios

Circo, de José Ángel Ordiz

 

 

Novedades de socios

El Río Tejo, por Ángel García Prieto.

Colección Diez

Kaledidoscopia. Col.Diez 2

 

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Novedades de socios

Apabullante silencio extranjero, de Fernando Fonseca.

Novedades de socios

Territorio Whatsapp, de Raúl Castañón del Río.


Carta abierta a la Sra. Ministra de Empleo y Seguridad Social

LA ASOCIACIÓN DE ESCRITORES DE ASTURIAS Y LOS ESCRITORES JUBILADOS
 


La entrada en vigor del Real Decreto-ley 5/2013, de medidas para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo, ha hecho que la Seguridad Social esté declarando incompatible la percepción de una pensión de jubilación con la de los derechos de autor por obras propias, cuando estos superan el Salario Mínimo Interprofesional. El caso afecta a gran parte de los escritores jubilados, que ven amenazadas sus pensiones.

Son muchas las voces que se han alzado contra la injusticia que supone la norma con carácter general. La Asociación de Escritores de Asturias (AEA) se suma a ellas, al tiempo que recuerda a la Sra. Ministra de Empleo y Seguridad Social que la percepción de derechos de autor, al menos con relación a los generados por obras no escritas en el año de que se trate, no supone un rendimiento procedente del trabajo, sino de un patrimonio acumulado a lo largo de los años anteriores, asimilable al cobro de rentas derivadas de bienes muebles o inmuebles. Si la pretensión del Real Decreto-ley que se cita es la de regular la compatibilidad de la pensión de jubilación con el ejercicio de un determinado empleo o trabajo, resulta evidente que, en este caso, el supuesto de hecho (el ejercicio de un trabajo) no existe, razón por la que la AEA considera inadmisible, al menos en este caso, la interpretación de la norma que están dando los poderes públicos.


Carta abierta a la Sra. Ministra de Empleo y Seguridad Social

LA ASOCIACIÓN DE ESCRITORES DE ASTURIAS Y LOS ESCRITORES JUBILADOS
 


La entrada en vigor del Real Decreto-ley 5/2013, de medidas para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo, ha hecho que la Seguridad Social esté declarando incompatible la percepción de una pensión de jubilación con la de los derechos de autor por obras propias, cuando estos superan el Salario Mínimo Interprofesional. El caso afecta a gran parte de los escritores jubilados, que ven amenazadas sus pensiones.

Son muchas las voces que se han alzado contra la injusticia que supone la norma con carácter general. La Asociación de Escritores de Asturias (AEA) se suma a ellas, al tiempo que recuerda a la Sra. Ministra de Empleo y Seguridad Social que la percepción de derechos de autor, al menos con relación a los generados por obras no escritas en el año de que se trate, no supone un rendimiento procedente del trabajo, sino de un patrimonio acumulado a lo largo de los años anteriores, asimilable al cobro de rentas derivadas de bienes muebles o inmuebles. Si la pretensión del Real Decreto-ley que se cita es la de regular la compatibilidad de la pensión de jubilación con el ejercicio de un determinado empleo o trabajo, resulta evidente que, en este caso, el supuesto de hecho (el ejercicio de un trabajo) no existe, razón por la que la AEA considera inadmisible, al menos en este caso, la interpretación de la norma que están dando los poderes públicos.

Una mala racha

Julio Rodríguez. Editorial Menoscuarto, 2016

 

Oviedo, libro abierto

Nuevo poemario de David Fueyo

 

Novedades de los socios

 Nuevo libro de Ángel García Prieto

 

“El Fado tiene no sé qué/ que prende la vida de la gente/ un nada que no se ve / un todo que la gente siente”, se canta en “Destino marcado”, con la letra de Fernando Farinha y la música del Fado Menor. El Fado apasiona, seduce, da más de lo que puedas esperar, te hace llorar o reír, explica el amor o el fracaso, el bien y su ausencia, encandila, arrebata, estremece.

El Fado es en último extremo inasequible y nuestro libro no puede pretender explicarlo, pero si acercar un tanto más al mundo propio de esta fascinante poesía musicada y cantada por portugueses. Porque también el Fado se revela cuando él quiere y se te da. Y este libro habla de modos, formas, maneras, caminos, historia, lugares, ambientes, personas y palabras del Fado, que pueden hacer posible el milagro de esta pasión.

En este libro intervenimos unos amantes de Portugal y enamoradas del Fado, para unirnos también a los lectores que tengan la suerte de conmoverse ya con el Fado o para los que en estas páginas se lo puedan encontrar.   

©2008 Asociación de Escritores de Asturias Aviso Legal

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