PREMIOS DE LA CRÍTICA Y DE LAS LETRAS DE ASTURIAS

Los PREMIOS DE LA CRÍTICA DE ASTURIAS nacieron a la luz del Café Apolo, en el año 1999, por iniciativa de Dª Eva Carballo, D. Javier Lasheras, D. Juan Carlos García Villa, D. Jaime Herrero y D. Helios Pandiella, con el ánimo de reconocer y potenciar la literatura realizada en Asturias. En cada edición se premian los mejores libros de autores nacidos o residentes en Asturias, cuyas obras hayan sido publicadas el año anterior a la convocatoria. Durante los dos primeros años el premio fue convocado por el Café Apolo. Después se sumó a la iniciativa la Asociación de Escritores de Asturias y, finalmente, tras el cierre del Café Apolo, fue la AEA quien se hizo cargo de su organización y convocatoria. Además, hasta el año 2005 el Café Apolo fue el escenario de las reuniones de los distintos jurados así como de las veladas literarias en donde se entregó a los ganadores la escultura Apolo, creada expresamente por Jaime Herrero para este galardón.

JAIME HERRERO

Jaime Herrero

Jaime Herrero nace en Gijón en 1937, de madre asturiana y padre vasco, pasa los dos primeros años de su vida huyendo de uno a otro lugar de la geografía española, como consecuencia de la Guerra Civil, como una gran parte de la población del país en aquellos años. Una vez finalizada la contienda la familia se asienta en Madrid, donde realiza sus primeros estudios que mas adelante continuara en Asturias. De nuevo en Madrid inicia las carreras de Derecho, Periodismo y Filosofía y Letras sucesivamente sin llegar a concluir ninguna de ellas; su interés se encontraba en otra parte, desde muy joven su mundo se centraba en las artes plásticas. También fue en Madrid donde dio sus primeros pasos en esta campo, de la mano de Apellániz, un pintor de origen vasco, que en esos años tenía su estudio en la capital de España, y que había logrado un notable éxito, se le conocía como El Maestro de las Flores.

Esta etapa madrileña, salpicada de frecuentes visitas más o menos prolongadas a Asturias, marca notablemente al artista, tal como se refleja en su obra pictórica y también en su obra literaria. Madrid ofrecía museos, tertulias literarias, exposiciones… además de un paisaje, un clima y una forma diferente de transcurrir el tiempo. En definitiva, esta alternancia entre Madrid y Oviedo le permiten enriquecerse con dos mundos diferentes ; lo eran mucho mas en los años cuarenta y cincuentas del pasado siglo que lo son en la actualidad . Habiendo optado claramente por la pintura, realiza su primera exposición en Oviedo en el año 1962 y decide emigrar a Paris para ampliar sus conocimientos. Durante su etapa parisina, además de realizar trabajos de la más variada índole para poder sobrevivir, continúa pintando, estudia grabado con José Ortega, sigue cursos de animación cinematográfica en la Escuela de Cine Experimental y de Animación, etc.

A su regreso, salvo una breve estancia en Madrid, durante la que se introduce en el mundo del cine como decorador y como ayudante de dirección, decide fijar su residencia en Oviedo, lugar en el que sigue viviendo y donde ha realizado la mayor parte de su obra, expuesta en diversas ciudades españolas y extranjeras. A lo largo de los últimos cuarenta años ha trabajado en el campo del dibujo publicitario, en el de la televisión como grafista, ha colaborado como articulista de prensa, ha publicado dos libros de poemas y en diversas ocasiones ha expuesto sus grabados, óleos y tintas.