Inicio Blog Página 8

Nuevo premio para Agustín Alonso Biscayar

0
Se trata del Primer Premio en el “XXXVI Concurso de Poesía Hermanos Caba” en Cáceres.  Este reconocimiento hace el quinto de 2024, uniéndose al recibido hace unas semanas también como Primer Premio en el “50º Poesía Ciudad de Madridejos-TOLEDO”; Accésit en Certamen de Poesía de Castellón y Finalista este año en Certámenes Poéticos de León y Cádiz.
El poemario ganador de Cáceres se convertirá en el décimo poemario editado, habiendo sido los últimos seis libros Primeros Premios, cada uno de ellos, en Córdoba, Murcia, Jaén, Castellón, Cáceres y Finalista en Estados Unidos.

Presentación en la Feria del Libro de Murcia

0
El escritor asturiano Antonio M. Sánchez presentará y firmará ejemplares de su novela ‘El veneno de la anfisbena’ en la próxima Feria del Libro de Murcia (Gran Vía Alfonso X el Sabio).
Sábado 5 de octubre, de 12:00 h a 13:00 h. Stand N.º 68.

Entrega del premio del I Certamen Internacional de poesía “Fernando Álvarez Balbuena”

0

Este jueves, 12 de septiembre, se va a entregar el premio del I Certamen Internacional de Poesía “Fernando Álvarez Balbuena” al ganador Alonso Corominas Tendero en el salón de actos de Servicios Universitarios de Avilés a las 19,30 horas.

José Antonio Coppen: “Vivir en la reflexión”

0

 

María Esther García López

El pasado día 24 de julio nos dejó José Antonio Coppen, amigo entrañable, cronista oficial de Lugones y socio de la Asociación de Escritores y Escritoras de Asturias, que tengo a bien presidir. Pero José Antonio fue muchas más cosas, fue, sobre todo, trabajador incansable, generoso y humano. Era persona leal y sin dobleces, enamorado de su  Lugones del alma, al que vivió pegado y entregado con cariño y tesón, y al que dedicó muchas horas de su vida. Se fue ligero de equipaje, pero  deja una gran herencia cultural para su tierra natal y para Asturias. A lo largo de 60 años, contribuyó con su incansable trabajo a que Lugones sea la ciudad que hoy conocemos.

Tuve el gusto de presentar su último libro, “Vivir en la reflexión”, en mayo de 2021 y aquel día me dijo: “es el último que escribo”. De ninguna manera pensé que se iba a cumplir su pronóstico, pero así fue. Y por ser su última obra y como un sencillo homenaje, voy a copiarme a mi misma (hoy copiar está de moda) y reproducir algunas de las palabras que le dije aquel día de mayo, en el que en mi intervención hice un simil sobre los libros y las flores, asegurándole  que su obra nunca se marchitaría.

En “Vivir en la reflexión“, que publica dos años después de la trilogía dedicada a Lugones, nos regala José Antonio  casi un centenar de textos de gran valor literario; reflexiones profundas, pensadas, escritas, resumidas y acertadas. La lectura de esta obra no va a dejar indifernte a sus lectores.  Sus textos son ágiles, fáciles de leer y “nos llegan”. Hoy estamos acostumbrados a la brevedad, al minimalismo, a que todo tiene la validez de un instante. Me apropio de unas palabras de de Baltasar Gracián, que ya en el s. XVII nos dejó dicho: “lo bueno si breve dos veces bueno”. Escribir breve y decir algo, o más bien decir mucho en pocas palabras, no es fácil. Solo alguien con el arte en el manejo de la pluma, como José Antonio Coppen, lo consigue. Los textos que encontramos en “Vivir para la reflexión son cortos, pero dicen mucho en la extensión de una página. Son artículos que enganchan, y que vamos a volver a leer en distintas ocasiones. Es, en sí, un libro de consulta.

En estas hermosas reflexiones nos advierte Coppen sobre las virtudes humanas, sobre los valores que adornan o debieran de adornar a las personas, pero también sobre defectos y miserias de los que nos habríamos de poder desprender y que tristemente afectan a esta sociedad en ruinas. (Siento ser pesimista). Componen este libro textos sobre el acoso psicológico, el altruismo, el silencio, la venganza, el envejecimiento, la astucia, la calumnia, la amistad, la primavera, el narcisismo, el liderazgo, el humor y la risa, el amor, el plagio, el árbol, el arte y la artesanía, la ópera, la música, la felicidad, la honradez, la nostalgia  la sinceridad… en fin, todo un tratado de vida.

Hace José Antonio en su obra constantes alusiones a los clásicos, tanto filósofos como literatos: Séneca, Nietche, Cicerón, Horacio, Zenón de Citio, Epicuro de Samos, Confucio, Aristóteles, Sakespeare, Cervantes, Unamuno, Juvenal, Francis Bacon, Leonardo da Vinci, Alejandro Casona, Antonio Machado, Oretega y Gasset, entre otros. Porque la filosofía es necesaria para intentar entender el porqué de nuestra existencia y nos ayuda a comprender el comportamiento del ser humano y su relación con el entorno; a entender nuestro “aterrizaje” en esta tierra para comprender, en parte, aquello para lo que  no encontramos explicación.

Querido José Antonio, te felicito de nuevo y deseo que te lleguen mis palabras allí donde te encuentres descansando. Te felicito también por el amor a los tuyos, familia y amigos, y a este cachín de tierra astur que es tu Lugones. De tus escritos se desprende amor al lugar donde por primera vez viste la luz. Ese lugar en el que  tuviste la suerte de poder realizar tu carrera de vida. Nada más grande que el cariño y el apego al lugar donde nacemos. Ese lugar al que nos une un hilo invisible, hilo que no se debe de romper jamás y que tú supiste mantener vivo  con tu incansable labor. Así en este caminar por tus tierras se fue alimentando tu conocimiento y entrega a Lugones, que como otros muchos puntos de nuestra geografía, se fue transformando y progresando en las últimas décadas. Mantuviste el contacto con el suelo en el que diste los primeros pasos, porque como bien dices en el artículo “Latidos de la vida” (parafraseando a  Antonio Machado), “Nunca perdáis el contacto con el suelo porque solo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura”. Fuiste notario de Lugones Tus colaboraciones fueron constantes en distintos periódicos, como Región, LNE, El Comercio, y revistas referidas al entorno, colaborando durante cuatro décadas en la revista El Carbayu de la que fuiste su alma.  Que descanses en paz, querido amigo.

José Antonio fue nombrado en 2018 cronista de Lugones por el Ayuntamiento de Siero, pero él fue cronista de su tierra desde su juventud. Nos ha ido dando cuenta  de su tierra natal a lo largo del tiempo, actividad que se remonta muy atrás, allá por los años 60. La historia de vida, la historia literaria y periódística del autor es fecunda y admirable. Más de medio siglo  dedicado a escribir sobre las circunstancias de su pueblo,  entre otras cosas, porque como él nos dice en uno de sus relatos “Lo que no se escribe muere”.

Su pueblo, Lugones ha sido su fuente de inspiración. Nada más hermoso.

José Antonio, en ti se cumplirá lo que nos dejó dicho el poeta Horacio, “No morirás del todo”, y me permito añadir: porque dejas para Lugones y para Asturias una escultura de palabras que nadie podrá destruír. Y más porque está construida con el acero del amor a tu tierra.

Enhorabuena por todo, amigo.Te queremos. Hasta siempre.

 

Norabona pa María Esther García, la nuesa presidenta

0

El Premio Fernán Coronas-Padre Galo de poesía en lengua asturiana alcanza este año su trigésima edición y lo hace premiando el talento local. No en vano, la galardonada este año es la escritora valdesana María Esther García, que logró convencer al jurado con su poemario “Resclavu”. La Sociedad Popular La Regalina de Cadavedo, que convoca el galardón, recibió este año un total de dieciocho poemarios. “Me hace mucha ilusión porque es un premio en casa y con un nombre que me llega al corazón porque soy lectora y admiradora de toda la obra de Fernán Coronas, un erudito de la poesía y encima del Occidente”, señala la valdesana.

Cuenta María Esther que, aunque es natural de La Degoḷḷada, está especialmente unida a Cadavedo y considera la casa natal del Padre Galo como un lugar “mágico”. Allí se falló el premio a “Resclavu”, una recopilación de cuarenta poemas que hablan en parte de esas huellas que van quedando a lo largo de una vida: “Hablan de cosas de atrás de la infancia y de mis vivencias”.

El jurado estuvo presidido por el escritor y miembro de la Academia de la Llingua Asturiana, Inaciu Galán. Le acompañaron la profesora de la Universidad de Oviedo Claudia Elena Menéndez, la escritora Susana Sela, la profesora y escritora Carmen Guardado y el profesor de la Universidad de Oviedo Darío de Dios. Los miembros del jurado se reunieron esta semana en la casa natal del escritor valdesano para decidir el trabajo premiado. Primero hicieron una selección de tres finalistas antes de quedarse con el mejor trabajo con el que María Esther engrosa la lista de autores premiados con el Fernán Coronas. Es el caso de Taresa Lorences, Aida Escudero, Solinca Turbón o Pablo X. Suárez.

La valdesana tiene una larga trayectoria a su espalda y ha publicado tanto en asturiano como en castellano. Además, ha ganado prestigiosos galardones literarios como el “Premiu Uviéu de Poesía”, el Fernández Lema y el Xosé Álvarez del Centro Asturiano de Madrid. Su trabajo también le ha permitido recibir reconocimientos como el Urogallo de Bronce del Centro Asturiano o el de Vaqueira de Honor, que concede el Festival Vaqueiro y de la Vaqueirada. El premio le llega “en un buen momento” y confiesa que es una “inyección de ánimo”.

Noticia publicada por La Nueva España

 

 

 

 

 

 

Nos ha dejado nuestro compañero José Antonio Coppen

Nuestro compañero en las letras, cronista oficial de Lugones, José Antonio Coppen, nos ha dejado a los 86 años de edad. Descanse en paz

UN LIBRO ENTRE LAS MANOS

UN LIBRO ENTRE LAS MANOS

Isabel Moro

Acaba de comenzar la Feria del Libro de Gijón (FELIX), entre lluvias y tormentas, pero nada es capaz de achicar (aunque sí el agua de las casetas) el interés que suscita entre quienes amamos los libros. Le debo a mi madre, a la que siempre recordaré con un libro entre las manos, esta pasión por la tinta impresa en un ejemplar físico que, por otra parte, no creo vaya a ser superada por aquellos  -casi todos- a los que con tanta facilidad podemos acceder desde Internet. Y no diré el nombre en inglés por el que se les conoce: soy española y, casi nada, asturiana hasta la médula. Me quedo con un llibru. Regreso al físico, al que puedo tocar, oler, manosear, colocar en tal o cual estantería, rebuscarlo entre muchos… Del libro, y ya van unas cuantas veces que repito en este ínfimo espacio el nombre, digo que me gusta casi tanto ( a veces más) el continente como el contenido. Dejo a un lado esos ejemplares que en algunos casos, y casas, se utilizaban como ornamentales, presumir de una biblioteca de buen aspecto y ordenada era otra historia. Esa no me va, suele ser cosa de nuevos ricos. Yo nacía con la colección Austral, la más barata entonces del mercado, aquella de tapa blanda, papel áspero y, desde luego, nada lujosa. Pero con ella me asomé a los grandes literatos y en ella leí todo lo que entonces, plena dictadura, era posible. Creo que ahí lo único interesante era el contenido, pero los años fueron pasando y poco a poco  fui progresando. De Austral pasé a la colección Cátedra, de la mano de la Universidad. Finalizados estudios fui descubriendo otras facetas del libro de las que ahora disfruto enormemente: del continente. De esos ejemplares bien encuadernados, cosidos, con buen papel, tapa dura, hechos con el mimo de algunos editores que depositan en tus manos un objeto que desde que lo tienes es ya es un regalo en sí mismo. Disfruto tocándolo, oliéndolo, percatándome del empeño por hacer las cosas bien. Esos libros son un auténtico lujo y siempre esperas que el contenido esté acorde a su aspecto exterior (no siempre, pero casi ). Insisto en que no me estoy refiriendo a libros decorativos: no. Pero me desagrada mucho cuando compro un libro  que no puedo abrir bien porque sus hojas han sido mal encoladas, las sangrías son un delito. Vamos, que es como vender algo barato a granel. Cuando visito una librería, que lo hago con cierta  frecuencia, puedo pasar un buen rato disfrutando del cuidado que autor y editor puso en la publicación, es una delicadeza propia de quienes -autores o editores- aman el libro. Y aquí termino, porque tendría que hablar de las autoediciones a muy bajo coste, y no deseo meterme con quien acude a este método. Ya se dice: tener un hijo, plantar un árbol y editar un libro. Y posiblemente algunos escritores tardíos no tengan otro medio de hacerlo. Pues que lo disfruten, que también tienen derecho.

¿Sueña la inteligencia artificial con humanos eléctricos?

Una pequeña reflexión didáctica sobre el uso de la IA en el ámbito literario.

Por David Fueyo

La inteligencia artificial (IA) ha irrumpido en nuestra sociedad como una fuerza imparable, moldeando y redefiniendo sectores tan diversos como la medicina, la economía y, notablemente, la literatura. Su influencia en el ámbito creativo ha suscitado intensos debates entre escritores, críticos y lectores: ¿la IA inventa o simplemente copia? ¿Está destinada a sustituir a los escritores “de carne y hueso? o puede convertirse en una herramienta valiosa para todos aquellos que escribimos? Con este artículo exclusivo para LITERARIAS, la revista de la Asociación de Escritores de Asturias, intentaré aclarar algunos conceptos clave sobre la IA generativa, que es aquella capaz de crear contenidos nuevos y originales.

Un ejemplo muy conocido de IA generativa es GPT-4, un modelo de lenguaje desarrollado por la empresa OpenAI que, entre otras cosas, se dedica también a la gestión energética.

Esta IA es entrenada con datos (textos, novelas, artículos, poemarios, etc…), posee una red neuronal artificial capaz de imitar patrones, estructuras de lenguaje, contexto, relaciones entre palabras, tonos…todo ello basado en una arquitectura informática llamada “Transfomer”, que es la que procesa la creación de textos.

Por ello, cuando se le pide a la IA que escriba un texto lo que hace es recurrir a lo aprendido generando respuestas nuevas basadas en patrones y reglas que ha internalizado mientras se le ha estado entrenando. La IA es permeable a correcciones, eliminación de resultado inadecuado y nuevas reglas que se le vayan imponiendo.

IA: ¿Innovadora o Imitadora?

La capacidad de la IA para generar texto ha alcanzado niveles impresionantes, gracias a modelos avanzados como GPT-3 y su sucesor GPT-4. Estas inteligencias artificiales analizan vastas cantidades de datos textuales y aprenden patrones lingüísticos, estilos y estructuras narrativas. Sin embargo, la pregunta fundamental es si esta tecnología está creando algo nuevo o simplemente reciclando y reconfigurando lo existente.

Por un lado, los defensores de la IA argumentan que, al combinar y permutar vastos conjuntos de datos, estas herramientas pueden generar ideas frescas y combinaciones inesperadas que pueden considerarse innovadoras. En cierto sentido, la IA actúa como un caleidoscopio literario, que reconfigura los fragmentos de información en patrones nuevos y a veces sorprendentes.

Por otro lado, los críticos sostienen que la IA no puede crear de la misma manera que un ser humano. La creatividad humana se basa en experiencias vividas, emociones y una comprensión profunda de la condición humana. La IA, en contraste, carece de conciencia y experiencia emocional; su “creatividad” es más bien una simulación sofisticada de patrones reconocidos en el material existente. En esencia, lo que produce puede parecer nuevo, pero está fundamentado en la imitación y la síntesis de lo preexistente.

La IA como herramienta para escribir

Independientemente del debate sobre la autenticidad de la creatividad de la IA, su potencial como herramienta para escritores es innegable. La IA puede servir como un asistente invaluable, proporcionando una variedad de servicios que pueden mejorar y acelerar el proceso de escritura.

Generación de Ideas: La IA puede sugerir tramas, personajes o escenarios basados en las preferencias y estilos que se le introduzcan. No piensen que la IA funciona de forma muy compleja, no deja de ser un “Si…entonces”, es decir, buscará en su reservorio algo que encaje con lo que se le pide de forma más o menos acertada.

Edición y Revisión: Herramientas avanzadas de IA pueden analizar el texto para detectar errores gramaticales, incoherencias en la trama y problemas de estilo, proporcionando sugerencias precisas para mejorar la claridad y la cohesión. Esto ya lleva varios años funcionando con programas como Repetition detector, es decir, un programa que detecta repeticiones e incongruencias gramaticales básicas.

Investigación: La IA puede agilizar el proceso de investigación, proporcionando información relevante y resúmenes de vastas cantidades de datos en cuestión de segundos, permitiendo a los escritores centrarse más en la creación y menos en la recopilación de información. Esto no deja de ser otra búsqueda más en el reservorio de la IA en la red. En este caso el resultado depende de lo que se le pida. El escritor debe ser también un “ingeniero de proposiciones” para que la IA nos proporcione los resultados más adecuados a nuestra investigación

Personalización de Contenidos: La capacidad de la IA para adaptar el contenido a diferentes tonos permite ajustarse a formatos específicos, como blogs, redes sociales o publicaciones académicas, pero aún está lejos de un lenguaje literario de calidad como tal.

Riesgos y Desafíos

A pesar de sus ventajas, el uso de la IA en la escritura no está exento de desafíos y riesgos significativos. Uno de los mayores temores es que la proliferación de contenidos generados por IA pueda diluir la calidad de la literatura y desplazar a los escritores humanos. La facilidad y velocidad con la que la IA puede producir texto plantea la posibilidad de una sobreabundancia de material, donde la cantidad prevalezca sobre la calidad.

Además, la dependencia excesiva de la IA puede llevar a una homogeneización del estilo literario. Si bien la IA puede imitar varios estilos, su tendencia a operar dentro de los patrones que ha aprendido podría limitar la diversidad creativa. La literatura, que florece en la diversidad de voces y perspectivas, podría ver su riqueza reducida si la IA se convierte en la herramienta predominante.

También existen preocupaciones éticas sobre la propiedad intelectual. Los textos generados por IA a menudo se basan en el análisis de obras existentes, lo que plantea preguntas sobre el plagio y la autoría. ¿A quién pertenece realmente el contenido creado por una máquina?

La IA como Complemento, No Sustituto

En última instancia, la inteligencia artificial tiene el potencial de ser una herramienta más para los escritores como en su tiempo fue la máquina de escribir o el procesador de textos o incluso el uso de internet,  pero, en mi opinión, no debe ser vista como un sustituto. Escribir de forma literaria es una actividad profundamente humana, arraigada en la experiencia, la emoción y la introspección. La IA puede asistir en la realización de tareas técnicas y proporcionar inspiración, pero carece de la capacidad para capturar la esencia de lo que significa ser humano.

La clave está en encontrar un equilibrio donde la IA pueda complementar las habilidades humanas, permitiendo a los escritores explorar nuevas fronteras creativas sin perder su identidad única. En este sentido, la IA puede ser una aliada formidable, ayudando a los escritores a soñar con humanos eléctricos mientras permanecen firmemente arraigados en la realidad humana.

Así, pienso, la inteligencia artificial puede soñar con humanos eléctricos, mejor dicho, puede fingir que lo hace, pero no lo hará al carecer de mente, corazón y espíritu. Y ahora quédense con este término porque dará mucho que hablar “Inteligencia Artificial multimodal generativa”. De aquí a cinco o seis años volveremos a plantearnos este tema porque, aunque la IA seguirá sin poder soñar con humanos eléctricos, lo que si que puede vaticinarse a día de hoy es que su simulación se perfeccionará tanto que llegará a hacernos creer que sí lo está haciendo.

Si entienden ustedes de videojuegos piensen que aún estamos disfrutando el Pong en cuanto a la generación de textos frente a todo lo que nos viene en un futuro.

 

Novela de Cristina Álvarez de Cienfuegos

MOCKUPFULLSIZE-AKMOREMYSELF

LA LENGUA DE LOS CHOPOS

 

He aquí una historia que estaba dormida aguardando que alguien la despertara, sus personajes necesitaban contar sus vidas. Tres mujeres constreñidas por un lazo, por un amor, a veces real, otras, imposible. Dos hombres precipitados en un caos, en un destino que los golpea pero que, al fin, los redime.

Un desgraciado accidente desencadena la trama, sumergiendo a sus protagonistas en un mundo donde la soledad y el desamor hacen acto de presencia. El pueblo donde comienza la historia, desempeña un papel trascendental, así como el Madrid de nuestros días, escenario del devenir de sus protagonistas. Los sentimientos de culpa y una moral, a veces rígida, determinarán el desarrollo real y a veces espeluznante.

Raquel sufre una crisis en su matrimonio que la aboca a un destino incierto. Ana no es lo que parece, está marcada por un sentimiento de culpa generado en su adolescencia y que, pasados los años aflora causándole un daño irreparable. Julia es la inocencia personificada, pero atrapada en un amor cuasi imposible.

Una historia que sucumbe a lo inevitable bajo un halo de misterio, escrita con un lenguaje directo no exento de figuras y metáforas que alcanzan, de este modo, en alguno de sus pasajes, elevadas cotas de lirismo.

 

Bajo los chopos del parque, que susurran, que consuelan y acompañan y crean un submundo mágico, las lágrimas de su protagonista, se tornan agua de lluvia limpia.

Un libro donde abundan las reflexiones, las preguntas, poniendo en tela de juicio algunos conceptos que, tradicionalmente, eran cuestionados.

 

EL MAL NOS TRASFORMA EN ANIMALES O NOS HUMANIZA

Ana Blandiana, Premio Princesa de Asturias de las Letras

EL MAL NOS TRASFORMA EN ANIMALES O NOS HUMANIZA

Aurelio González Ovies

Tergiverso la aserción “el mal nos transforma en animales, pero también nos puede humanizar e incluso elevarnos”, que recojo de una entrevista de Ronaldo Pérez con Ana Blandiana, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2024, para resaltar su fe en que la poesía cambia la fealdad de la realidad, porque el mundo es, a menudo, sórdido y atroz. Pero el verso minimiza la distancia entre lo bueno y lo malo, hace de puente entre la verdad de lo que existe y la belleza que añoramos y perseguimos, ejerce de ventana abierta a la vulnerabilidad compartida.

La poesía de Anna Blandiana (Timioșoara-Rumanía,1942), y mucho se hablará de ella en estos días, es cercana y esperanzadora, de un lirismo inabarcable; su compromiso social, firme y su tono meditativo, de una fuerte conexión con la naturaleza y la espiritualidad. La poeta, figura clave y bien representativa en la lucha por los derechos humanos y las sinrazones de los mandatarios, indaga, sobre todo, en la relación entre el hombre y la naturaleza, la libertad y la opresión, siempre en busca de sentido y amor -amor a raudales en sus declaraciones- en un mundo a menudo desafiante, caótico y contradictorio. Su poderosa voz, en ocasiones metafórica y a veces muy limpia y directa, así como la belleza de cuanto pronuncia, resuena y se convierte en emblema de valentía en la crítica social.

Su lenguaje es claro y evocador, de ahí la expansión y el alcance de sus poemas. Es hábil tejedora y entrelaza, con estilo irrepetible, emociones muy complejas en versos muy sencillos; es una luchadora que combina a la perfección la celebración de la belleza y la resistencia de los seres de carne y hueso. Su palabra es denuncia, pero también renovación, como todos los ciclos de la vida: “febrero, con sus noches / largas y frías, / con su silencio de nieve y suspiros de viento, / despierta en mí el anhelo de la primavera, / el susurro verde que anuncia renacimiento”.

Durante el régimen comunista, sobrarán comentarios durante las semanas venideras, la poeta se convirtió en una figura prominente de la tenacidad intelectual y participó en diversas organizaciones y actividades que promovieron las libertades civiles. Pero nada más lejos de mi intención que mezclar lo poético indiscutible y palpable con lo político implícito. Me quedo con los alegóricos símbolos y con la certeza de que sus estaciones son sinónimas de fortaleza y resiliencia frente a la adversidad. “Caer es volverse uno con la tierra, / unirse al polvo, a la hoja, a la raíz”. No se puede expresar mejor la consciencia de la inevitabilidad de la caída, ni aceptar de manera más transparente que esta es parte integral de la experiencia humana.

Termino ya. Su silencio valió y sirve de auxilio. Con sus desvelos, su sencillez y su intimismo alteró y trastoca muchas circunstancias y muchas convicciones. Lo imaginario de su poética cobra vida, desde ahora, más que nunca y para siempre. Nos creó una patria (personal y común), inventó redentores, desdibuja sufrimientos e intenta, en cada sílaba, descifrar el misterio indescifrable de la Historia. El animal de sus desasosiegos, más allá de frontera alguna, nos humaniza.

Si tuviera que adelantar, a modo de artículo académico, unas palabras clave, destacaría de la galardonada marbetes que se repetirán en reseñas y semblanzas: concisión, cavilación, dignidad, lucidez, protesta, vigilancia y autenticidad, entre un sinfín de términos definitorios que podría añadir.