Una entrevista ligera a Armando Murias. Por Javier Lasheras y José Havel. 30/08/2012.

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Una entrevista ligera a Armando Murias.
 
» Por la noche ronco como un oso.
 
Por Javier Lasheras y José Havel. 
 

 

¿Qué valora más en un viaje?

Si voy en bicicleta, la inclinación de las cuestas. Si voy andando, cualquier detalle de la cuneta. Si lo hago en coche, llegar con todos los huesos en su sitio. En avión, las nubes.  

¿Qué es lo que más le gusta hacer a las 8 de la tarde?

Escuchar las campanadas del reloj.  

 ¿Cuál es el riesgo principal de viajar con usted?

Que sea un viaje, y no un desplazamiento de maletas. 

 ¿Qué valora más para elegir un acompañante?

Que me aguante. 

 ¿Cuál es ese lugar al que siempre le gustaría volver y por qué?

A Caboalles, el pueblo en el que me crié, porque en cada rincón encuentro una prenda de la inocencia. 

 ¿Cuál es su principal defecto?

Por la noche ronco como un oso.  

 ¿Y su principal cualidad?

Por el día no ronco.  

 ¿Qué libros lee cuando viaja?

El que toque, aunque a veces toca algo relacionado con el lugar que visito.  

 ¿Y qué está leyendo ahora?

Estoy releyendo Nosotros, los Rivero porque una amiga me recordó que la protagonista asocia la palabra guaje con ambientes mineros, que es la base de una teoría filológica que estoy defendiendo en contra del criterio de la RAE.  

 ¿Es usted de los que leen con lápiz y papel a mano?

Siempre me dijeron que los libros se leen con una sola mano. 

 ¿Cuál sería su mayor desdicha?

La que no pueda contar. 

 ¿Qué obra publicada le hubiese gustado firmar?

El Manifiesto Futurista firmado por Filippo Tomasso Marinetti, al que le quitaría dos artículos, los que dicen que la guerra es la higiene del mundo y su ataque al feminismo. 

 ¿Dónde le gustaría vivir?

En el lugar que estoy pisando, soy de una familia de nómadas.  

 ¿Cuál es su bebida favorita?

La que me quite la sed, como el vino o la ginebra.  

 Dígame un par de grandes novelas que se le atragantaron o nunca pudo terminar de leer.

Guerra y paz y La montaña mágica.  

 ¿Cuál es su ciudad preferida?

La que me acepte como soy. 

 ¿Quiénes son sus escritores favoritos?

Cuatro lisiados y pendencieros: Cervantes, Quevedo, Valle-Inclán y James Joyce.  

 ¿Cuáles son sus palabras predilectas o su frase favorita?

El Gamusino, que es el nombre de la compañía teatral que dirijo. Da para mucho, sobre todo al que no sabe lo que significa. 

 ¿Qué música suele escuchar?

Me gusta la música étnica porque es la más auténtica, la que está más alejada de la mercadotecnia, por tanto es la que mejor representa los gustos y la cultura de un pueblo. 

 ¿Con qué personajes históricos y personajes ficticios le gustaría pasar una velada?

Con Lou Andreas Salomé, la mujer fatal que, entre otros, volvió loco al misógino de F. Nietzsche —que se refugió en un lupanar donde contrajo la sífilis—, y perturbó el sosegado carácter de Rainer María Rilke —el poeta errante de ojos azules y versos incandescentes que enamoró a más nobles (hombres y mujeres) del extinto imperio austrohúngaro—. Entre los personaje ficticios, no estaría mal correrse una juerga con Júpiter Tonante (el tunante). Acabaríamos metamorfoseados en cualquier cosa extraña, como en los mejores carnavales. 

 ¿Por cuánto sale, más o menos, una ración de 100 gramos de jamón ibérico puro de bellota, una copa de vino, un libro de poemas y una onza de chocolate?

Por un riñón, aunque todavía me queda el otro.  

 Recomiende un par de obras de arte.

El jardín de las delicias de El Bosco y la Catedral de León.  

 ¿En la escritura de qué se halla usted ahora inmerso?

En literatura juvenil.  

 ¿La crítica literaria la prefiere con agua, con hielo o a solas?

Con vapor porque es muy gaseosa, invisible.  

 ¿Qué detesta, odia y le cabrea a un mismo tiempo? ¿Y por separado?

En estos momentos de declive económico, la codicia, uno de los rasgos más inequívocos del ser humano. La detesto, la odio y me cabrea por separado y en grupo (véase la banca y corporaciones similares).  

 Recomiéndenos un libro que aún no haya leído.

Primero tendré que leerlo para hacer la valoración, no sea que recomiende un ladrillo. 

 Díganos un par de películas que todo el mundo debería ver.

El séptimo sello, escrita y dirigida por Bergman en 1957, y Dersu Uzala, dirigida por Akira Kurosawa (1975) a partir del libro homónimo de Vladimir Arséniev.  

 ¿A través de qué película llegó a leer un libro estupendo?

Las mejores películas tienen un lenguaje específico y casi nunca surgen de grandes obras literarias, por lo tanto no me atrae leer el libro que sea la base de una película memorable.  

 ¿Qué suceso de la historia admira más?

Los segundos en los que el reloj de la historia se para y se empiezan a contar los años de forma positiva, lo que llamamos d. de C.  

 ¿Qué red social de internet prefiere?

Facebook.  

 ¿A quién le hubiese gustado entrevistar?

A nuestra prima de riesgo porque pone nerviosa a mucha gente, algo interesante tendrá.    

 Y por último, ¿cómo se declara usted, culpable o inocente?

Totalmente inocente, como un recién nacido. 

 
 
Armando Murias es escritor y profesor. 

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