IX Noche de culto de Jesús Palacios: Brit Trash Cinema (06/05/2011).

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IX Noche de culto de Jesús Palacios

Casa de Cultura de Avilés
Viernes 6 de Mayo, 23:30 h.
 
 

 

British Trash Cinema

Siempre nos han contado que son el sumun del buen gusto. La personificación de la exquisitez y la elegancia cinematográficas. Los británicos… ¡esos sí que saben hacer pelis bonitas! “Una habitación con vistas”, “Sentido y sensibilidad”, “Notting Hill”… ¡Y qué series de televisión!: “Retorno a Brideshead”, “Yo, Claudio”, “Arriba y abajo”… El fino humor inglés, el sofisticado fantástico inglés, la cuidadosa ambientación del cine histórico inglés, su detallismo, su pulcritud, sus eruditas referencias y fuentes de inspiración. Incluso nos han vendido la Hammer Films como una elegante Casa del Terror, de alta alcurnia cultural –la novela gótica victoriana- y aristocráticas estrellas shakespearianas –Christopher Lee, Peter Cushing, Patrick McNee, Denholm Elliott, etc., etc.-… Y yo os digo: ¡bullshit! De la de verdad, de la buena. En realidad, la Hammer, hoy reverenciada y reinterpretada como epítome de la sofisticación gótica, era pura exploitation de los 60 y 70. Genuino cine comercial, eminentemente basado en los dos principios inamovibles del género: sangre y sexo, no necesariamente en ese orden. Si además se inspiraba en la literatura gótica del país, no olvidemos que esta era genuina novelucha popular en su día, auténtico folletín barato (a seis peniques el cuadernillo, oiga), despreciada por todo caballero de buen gusto y posición que se preciara.

La Hammer hacía de su razón de ser esencial la exhibición de carne femenina desnuda, una violencia sangrienta y gráfica como no se había visto nunca antes y el desprecio por las cualidades todas que hicieran grande un día al Imperio Británico. La Hammer era pechos voluptuosos, afeminados aristócratas guaperas y corruptos, orgías satánicas, estacazos sangrientos y horrores neblinosos y chapuceros varios, además de mundos perdidos, aventuras casposas, dinosaurios de stop-motion y música tremendista, todo en brillante technicolor. Y por si la Hammer fuera poco, le salieron competidoras incluso más atrevidas en su ejercicio del mal gusto, el descaro comercial y el morbo a granel: Tigon, con los delirios sadianos de Michael Reeves a la cabeza, y Amicus, con sus filmes de episodios a mayor gloria de Robert Bloch, y sus aventuras exóticas bajo la batuta del psicotrónico Kevin Connor. Dos productoras inglesas de genuina exploitation que, de los años 60 a los 80, pusieron a la Casa del Terror contra las cuerdas.

La Noche de Culto de Jesús Palacios os ofrece este año la oportunidad única de disfrutar una genuina sesión de Brit Trash, que os mostrará la auténtica cara de los “refinados” y “exquisitos” hijos de la Gran Bretaña.

 *CORRUPCIÓN (Corruption). G. B., 1968. D.: Robert Hartford-Davis. I.: Peter Cushing, Sue Lloyd, Noel Trevarthen. Color, 91 m.

Un delirante plagio de “Los ojos sin rostro” de Georges Franju, casi digno del mismísimo Jess Franco, con un Peter Cushing desatado, que jamás habría podido imaginarse nadie. Fiestas salvajes en el Swinging London de los 60, asesinatos sexuales, free jazz, guapas modelos desfiguradas cruelmente y un rayo láser descontrolado. Ver para creer. 

*EL HECHIZO (Witching Time). G. B., 1980. D.: Don Leaver. I.: Jon Finch, Patricia Quinn, Prunella Gee, Ian McCulloch. Color, 60 m.

El primer episodio de la mítica serie Hammer House of Horror, conocida en nuestro país como “La Casa del Terror”. Tras abandonar la gran pantalla, la Hammer se refugió durante un breve tiempo en la pequeña, pero sin olvidar sus virtudes principales: desnudos gratuitos, argumentos improbables y buenos actores –Jon Finch- al borde del ridículo. Brujería, sexo y celos, como en los tiempos del bueno de Will (Shakespeare). 

*VAMPIROS (Incense for the Damned). G. B., 1972. D.: Robert Hartford-Davis. I.: Patrick McNee, Peter Cushing, Alexander Davion, Edward Woodward. Color, 87 m.

Una joya del trash británico, tan absolutamente trash que ni su director (¡Sí: el mismo de “Corrupción”!) quiso firmarla con su nombre, estrenándose en su día firmada por Michael Burrows, seudónimo de Hartford-Davis. Aunque se rodó en 1969, no se distribuyó hasta 1976, con excepción de algunos pases en 1972. Existe una versión francesa con insertos de orgías pertenecientes a otras películas… O sea, un auténtico clásico de la exploitation. Nunca se vieron tantos actores de prestigio ingleses en un subproducto tan absurdo y delirante: mitos griegos, desnudos gratuitos, bailes estilo Zorba, vampirismo sexual, neopaganismo, sadomasoquismo, rebeldía estudiantil, antropología barata, homosexualidad, chistes racistas, visitas turísticas, sectas psicodélicas, disciplina inglesa, trepidantes persecuciones en burro… ¡No le falta de ná! 

Y ADEMÁS…

Tráilers míticos de filmes no menos míticos (“Witchfinder General”, “Los brujos”, “Drácula 73”, “Viaje al mundo perdido”…), videoclips del mejor/peor britpoprock, cuentos de ultratumba y documentales varios. No te pierdas la fiesta del Brit Trash: el exquisito cine-basura de terror y fantasía que le gustaba ver al difunto Benny Hill.

 

Jesús Palacios 

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