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¡Cómo me pudisti engañar d’esa manera! de María Luz Pontón

Fonsu, ún de los pocos trasgos en peligru d’estinción qu’entovía vive colos seres humanos, desapaez misteriosamente. Toles culpes van parar en don Ramón, l’escritor col que vive y col que siempre ta engarriáu, pero’l famosu inspector Antón nun va cansar de pescudar hasta descubrir tola verdá.

Candela. Misión Polar de Mónica Rodríguez

Editorial Anaya

En esta aventura Candela deberá cruzar las más frías tierras para conseguir la receta de hacer polos de limón que custodia el hombre de las nieves: el famoso Yeti. Si es cierto que existe esa receta… ¿lo conseguirá? Por si acaso, abrígate bien y guarda tu carné de espía, nunca se sabe cuándo hará falta. Candela es reportera, o espía, o superagente, o algo por el estilo. Y muy, pero que muy intrépida. Si de algo puede presumir Candela es de salir siempre victoriosa de sus misiones. Y esto a pesar del malvado Malatrapa, que intenta por todos los medios que no lo consiga. A Candela le llegan las misiones ocultas en una bola de papel. Son misiones de gran altura que Candela cumple como si tal cosa. Siempre hay algún personaje célebre al que sacar de un apuro. Así que, si no quieres perderte las aventuras más disparatadas y divertidas, ponte tus gafas de espía y acompaña a Candela… ¿te atreves?

Candela. Misión Tornillo de Mónica Rodríguez

Editorial Anaya

En esta aventura Candela deberá recuperar el tornillo que Frankestein ha perdido en Estocolmo. ¿Qué locuras estará haciendo el monstruo sin juicio y sin tornillo? ¿Conseguirá Candela recuperarlo? Desde luego, el malvado Malatrapa hará todo lo posible por impedírselo. Acompaña a Candela en su nueva misión y descubrirás trucos de verdadera espía nunca antes desvelados. Candela es reportera, o espía, o superagente, o algo por el estilo. Y muy, pero que muy intrépida. Si de algo puede presumir Candela es de salir siempre victoriosa de sus misiones. Y esto a pesar del malvado Malatrapa, que intenta por todos los medios que no lo consiga. A Candela le llegan las misiones ocultas en una bola de papel. Son misiones de gran altura que Candela cumple como si tal cosa. Siempre hay algún personaje célebre al que sacar de un apuro. Así que, si no quieres perderte las aventuras más disparatadas y divertidas, ponte tus gafas de espía y acompaña a Candela… ¿te atreves

Candela. Misión Parche de Mónica Rodríguez

Editorial Anaya

Al pirata Barbanegra le ha entrado una melancolía sin igual. Ha perdido el parche y no quiere cometer más fechorías. De nuevo Candela superagente deberá deshacer el entuerto. Pero el malvado Malatrapa le sigue muy de cerca. ¿Volverá el pirata Barbanegra a ser el terror de los siete mares? Enfúndate tu gabardina de espía y una gorra de pescar, que nos vamos con Candela a atravesar el océano. Candela es reportera, o espía, o superagente, o algo por el estilo. Y muy, pero que muy intrépida. Si de algo puede presumir Candela es de salir siempre victoriosa de sus misiones. Y esto a pesar del malvado Malatrapa, que intenta por todos los medios que no lo consiga. A Candela le llegan las misiones ocultas en una bola de papel. Son misiones de gran altura que Candela cumple como si tal cosa. Siempre hay algún personaje célebre al que sacar de un apuro. Así que, si no quieres perderte las aventuras más disparatadas y divertidas, ponte tus gafas de espía y acompaña a Candela… ¿te atreves?

 

Comer con vino de Pepe Iglesias

A mal tiempo, buena cara.
El mejor remedio contra la crisis, es el optimismo, así que aquí van mis buenas noticias.
La semana estará en las librerías mi nuevo libro “Comer con vino”. A quién le interese recibir un ejemplar…, ¡que lo suplique!
Hemos instalado en la web el sistema RSS, mediante el cual, quién lo suscriba (es gratis ¡eh!), recibirá en tiempo real todas las novedades que publique.

www.enciclopediadegastronomia.es

 

No gana uno para sustos de José Luis Espina Suárez

Editorial Duen de Bux

No gana uno para sustos” son doce historias cotidianas. La de la negación de la soledad, la de la falsa alegría que hasta un niño es capaz de percibir. La del hombre gris ajeno a la vida y al compromiso. La de quien descubre el amor entre los recovecos del sueño. La del solitario y la del suicida ignorado. La del malvado con moral de hierro…Nada que no esté en la calle o dentro de uno mismo.

Desde diferentes planteamientos, la soledad se convierte en el eje común de las historias que componen este trabajo. No hay fronteras ni margen de edad para el desconsuelo. Puede experimentarla un niño, cuando percibe el desmembramiento de su familia a pesar de los esfuerzos de los adultos por disimularlo. La soledad se vivencia también en los días huecos de una mujer despechada, que a pesar de ello ve en la ausencia de su marido un motivo de desconsuelo. Está presente en el hombre que ha de recurrir al sueño como único camino para llegar a la mujer que ama. Nadie está libre de la desesperanza. Aunque rodeados de seres humanos, la soledad es el obstáculo insuperable con el que todos ellos tropiezan.

Poesía Completa de Pelayo Fueyo

Editorial Pre-Textos

La evasión del reloj

El reloj del colegio
se ha cubierto de musgo.
Se extenderán los juegos
más allá de los patios
-hacia los eucaliptos-,
y el tiempo que divide las doctrinas
se volverá nostalgia
de un saber prehistórico.

La tierra y el alba de Carmen Cabeza

Mi cuerpo fue un incendio,
fuego inútil mi cuerpo
de enardecidas venas incendiadas,
una hoguera la lumbre de mis labios
antes de convertirme en tierra,
en polvo de deseos inservibles
que ardieron sin cautela.

Todo el cuerpo fue escombro,
tierra quemada de fósil geología,
cenital la garganta
bajo un manto de piedra,
desolación solar
el musgo de mis dedos…

Los círculos concéntricos de Alejandro Céspedes

Edita: Asociación de Escritores y Artistas Españoles

Para Alejandro Céspedes, vivir es un marco de su oficio de escritor. Él es un verdadero trabajador de esto, pero, a base de ejercitar su profesión, ha llegado a adquirir una gran maestría. Maestría que se manifiesta en la forma en que domina la expresión poética y en el modo que articula el lenguaje. En cómo lo moldea, lo aplica y lo cambia con el paso del tiempo, o, como él mismo dice, de las circunstancias. El tiempo, en un libro, si el libro es importante, no cuenta mucho. Ni siquiera cuentan los procesos por los que pasa su escritura. El libro es la obra, esto es, lo que se edita, lo que se lee y se comunica. Y las azarosas epopeyas que han sufrido algunos manuscritos son anécdotas siempre bien recibidas por el lector y el crítico, pero que no dejan de ser condimentos de un guiso cuya cocina el comensal no ve. Lo que si importa es lo que se degusta. El plato terminado. Y este plato de Aurelia-Aurora es un plato muy bien elaborado. Y presentado.

Alejandro Céspedes se desdobla en la ficción y se convierte en el hilo conductor poético, humano-no humano, carne – dócil como él dice – y espíritu de Los círculos concéntricos. Vamos atravesando con Aurora el transcurso de sus deseos y temores, su pequeña historia. Empieza siendo niña y termina sin edad. Es a la vez limpia y virginal y se entremezcla con la rendición al sexo. Pero hay una cosa que nunca deja de ser: Poesía. Aunque se disfrace de narración, aunque acote la reflexión. Aurora nació como poema escalonado, como vertido imaginario, en ritmo y armonía poética. Y así se asomó al alma del autor. El la hizo andar. La llevó por caminos oscuros y caminos de luz, por sus propios senderos. Y ya sabemos que todo nuestro caminar es circular, pues ese es nuestro destino ante la imposibilidad de escapar del pasado. Ese pasado es Aurelia y le lleva a Céspedes a su presente. Al que cambia de nombre. Y de estructura.

Alejandro Céspedes es, sin duda, un poeta notable, de reconocido prestigio y amplia trayectoria, que demuestra, en toda su obra, un gran conocimiento de los géneros literarios, tanto en verso como en prosa. Con este libro de tan bello título no demuestra cómo la palabra puede dar vida a la Poesía lejos del verso clásico, componiendo un extraordinario alegato interior fuera de la versificación utilizada normalmente. Con ello sigue la senda que, en su día, marcaron y exploraron poetas como Vicente Aleixandre y Jorge Luis Borges, dando dimensión a la expresión poética.

Emilio Porta (Editor)

Este libro puede descargarse íntegramente desde la página del autor: www.alejandrocespedes.es